El tamaño de alfombra adecuado para el dormitorio
Tu refugio
El dormitorio es tu refugio personal, donde puedes desconectar y relajarte. Por eso es aún más importante que te sientas a gusto en él con tu alfombra. A la hora de elegirla, tu estilo personal debería tener un papel protagonista. El tamaño de la alfombra depende de las dimensiones totales de la habitación y del tamaño de la cama. Lo ideal es dejar al menos 50-60 cm de alfombra a ambos lados de la cama, para que haya superficie suficiente y no se te queden los pies fríos al levantarte por la mañana.

Opción 1
En un dormitorio pequeño, conviene que elijas una alfombra pequeña. Te recomendamos colocarla bajo los dos tercios inferiores de la cama. Colocar la alfombra solo al pie de la cama queda poco armonioso. También aquí hay que asegurarse de que haya suficiente alfombra a ambos lados de la cama, para que por la mañana pises tu alfombra y no el suelo frío. (Para esta opción, elige alfombras con unas medidas mínimas de 250 × 300 cm.)

Opción 2
Esta opción es ideal para habitaciones grandes. La alfombra debería ser lo bastante grande como para colocar sobre ella toda la cama y la mesita de noche. No hay que descuidar la colocación exacta. Asegúrate de que la cama quede centrada entre los dos bordes laterales de la alfombra. Una alfombra mal colocada puede desequilibrar visualmente una estancia.

Opción 3
Las alfombras redondas abren nuevas posibilidades decorativas. Por ejemplo, puedes colocar una alfombra redonda a los pies de la cama. Esto aporta a la estancia un toque lúdico. Esta opción es especialmente adecuada para habitaciones infantiles. A los niños les ofrece un suelo suave y cómodo sobre el que jugar.

Opción 4
Otra opción muy popular es colocar una alfombra de pasillo junto a la cama. Resulta adecuada, por ejemplo, para camas situadas en una esquina de la habitación, de modo que solo queda suelo libre en uno de los lados.


