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Afghan antigua | 280 x 92 cm | Nr. 19901

Precio de oferta649,00 €
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Alfombra de pasillo Afghan antigua y geométrica, rojo claro con cenefa

Origen
Afganistán
Medidas 280 cm x 92 cm (= 2,58 m²)
Fabricación anudada a mano
Material Pelo: lana (hilada a mano, tintes naturales)
Trama y urdimbre: lana
Nudos por m²2 200.000
Altura del pelo 6 mm
Año de fabricación 1980
Color Rojo claro, negro
Edición Pieza única

Origen

Las alfombras fabricadas en Afganistán —las llamadas alfombras Afghan o afganas— son inconfundibles. En el crisol cultural de Afganistán coincidieron tejedores baluchis, turcomanos, kazajos y uzbekos, que trajeron consigo las influencias de sus países de origen. Durante el siglo 19, las tribus turcomanas fundaron aldeas en Afganistán, lo que introdujo la influencia de los estilos de tejido turcomanos en la región. Los diseños de los distintos grupos tribales —entre ellos Esari, Salor, Tekke y Yomut— son muy variados. Sin embargo, el uso de intrincados motivos de pata de elefante (los llamados guls), de vivos tonos rojos, de franjas ornamentales y de remates decorativos aporta una gran continuidad estilística.

Los tejedores tribales empleaban tintes naturales para obtener una enorme variedad de tonos rojos, que van desde un profundo marrón berenjena hasta un cálido naranja quemado. Estos colores luminosos se combinan tradicionalmente con acentos nítidos en azul y marfil. Aunque las tribus de Afganistán recurren a menudo a los guls y a las estrellas dentadas, son las cenefas decorativas y los remates las zonas en las que los tejedores dejan tradicionalmente algo de sí mismos y de su cultura en el diseño. Lo mismo ocurre con las alfombras decorativas de Bujará, en las que los motivos gul repartidos por toda la superficie están muy extendidos.

El gul es un motivo muy versátil que se utiliza como medallón o en diseños de repetición. Pueden recortarse sobre un campo monocromático o enlazarse hasta formar un impresionante dibujo de mosaico. Los colores intensos y el diseño audaz de las alfombras afganas antiguas las convierten en piezas de gran protagonismo, capaces de complementar a la perfección estilos de decoración muy diversos.

Debido a la situación política en Afganistán, hoy en día se producen muy pocas alfombras Afghan. Esta Afghan antigua tiene unos 40 años y es una auténtica pieza para amantes de las alfombras.

Motivo

La composición abstracta y geométrica define la elegancia sobria de esta Afghan. El motivo acompaña la disposición de la estancia y no resta protagonismo a los muebles, a la decoración ni a los elementos arquitectónicos. Crea un ambiente agradable sin dominar el estilo de la habitación.

La cenefa decorada forma un bonito contraste con el centro y articula la transición en el borde de la alfombra.

Los elementos repetidos de esta alfombra Afghan no tienen un centro definido. El motivo de repetición resulta relajante, pero nunca aburrido. Las alfombras con este tipo de dibujo también se describen como alfombras de motivo continuo.

El fondo de esta Afghan es rojo claro. El borde combina los colores negro y rojo claro.

Estado

No eres la primera persona a la que le gusta esta Afghan. Antes que tú ya tuvo dueños que la apreciaron y la usaron. Fue anudada a mano hacia 1980. La hemos limpiado a fondo y restaurado con mimo. Por eso, pese a su edad, se encuentra en muy buen estado.

Material

La técnica con la que se elaboraron los materiales del pelo de esta Afghan tiene más de 200 años. La lana se tiñó con colorantes naturales y se hiló a mano. Teñir con tintes naturales o vegetales es más complicado, más caro y más lento que teñir con colorantes químicos. Para conseguir un rojo luminoso, por ejemplo, hace falta alrededor de un kilo de raíz de rubia molida por cada kilo de lana. Para un amarillo intenso, que no quede demasiado pálido, se necesitan incluso dos kilos de gualda por cada kilo de lana. También el hilado de la lana exige mucho tiempo y trabajo. Además, cada vez son menos las personas que dominan el hilado a mano.

Pero el esfuerzo merece la pena: al teñirse con colorantes naturales, la lana de alta calidad conserva su grasa natural. La lana teñida con tintes naturales e hilada a mano da lugar a fascinantes dibujos tornasolados. El encanto de la lana hilada a mano, con sus ligeras irregularidades y sus tonos naturales, despliega todo su contraste en interiores modernos, pero también en estancias de aire más tradicional o de estilo rústico. La base (hilos de trama y urdimbre) de esta Afghan es de lana virgen.