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Farahan | 122 x 76 cm | Nr. 263717

Precio de oferta395,00 €
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Farahan floral, turquesa con cenefa

Origen

Pakistán
Medidas 122 cm x 76 cm (= 0,93 m²)
Fabricación anudada a mano
Material Pelo: lana (hilada a mano, tintes naturales)

Trama y urdimbre: algodón
Nudos por m²2 160.000
Altura del pelo 5 mm
Estado nueva
Color Turquesa, beige
Edición Pieza única

 

Origen

Farahan es un distrito de la provincia iraní central de Markazi. De él toma su nombre un clásico motivo floral de las alfombras de la región de Mahallat, en torno a la ciudad de Sultanabad.

La región de Mahallat, en torno a la ciudad de Sultanabad (antes Arak), se convirtió a partir de los años 1870 en un importante centro de anudado de alfombras persas destinadas a la exportación. Un papel decisivo lo desempeñó la empresa importadora inglesa Company Messrs. Ziegler & Co. Ltd., propiedad de un comerciante suizo, que en 1883 abrió también una delegación en Mahallat.

Estas alfombras, conocidas también como Mahal, Ziegler-Mahal o simplemente Ziegler, se anudaban en los pueblos de los alrededores siguiendo pautas occidentales de color y de motivos. La mezcla de directrices de diseño europeas, con un colorido más claro y sereno, y de motivos clásicos al estilo de las alfombras Farahan y Sultanabad tuvo una acogida excelente en Europa.


El éxito fue enorme y las alfombras Ziegler se convirtieron en un sello de calidad internacional. El exquisito trazado de las flores de numerosos pétalos resulta especialmente impresionante en las alfombras Ziegler. Hoy, las alfombras Ziegler antiguas bien conservadas alcanzan precios récord, sobre todo en Estados Unidos. Desde hace algunos años, estos diseños Ziegler antiguos se vuelven a anudar con gran calidad en Pakistán o la India.

Las alfombras Ziegler de nueva edición, de lana hilada a mano y teñida con colores naturales, forman parte del renacer de las alfombras anudadas a mano. La vuelta a las técnicas tradicionales comenzó a principios de los años 1980, impulsada, entre otras, por la llamada iniciativa DOBAG. Al principio, la reproducción se centró en las alfombras Ziegler descritas más arriba. Después se empezaron a reproducir casi todos los motivos tradicionales persas. Así surgieron adaptaciones de alfombras antiguas y también diseños contemporáneos con el encanto de una alfombra antigua. Medallón

 

Motivo

Los exuberantes motivos florales de este Farahan están compuestos con elegancia y variedad. Los gráciles símbolos vegetales, que representan flores, hojas y ramas, se entrelazan con gran maestría.

La composición abstracta y geométrica define la elegancia sobria de esta alfombra Farahan. El motivo acompaña a la decoración de la estancia y no resta protagonismo a los muebles, los complementos ni los elementos arquitectónicos. Crea un ambiente agradable sin dominar el estilo de la habitación.

El borde de la alfombra está adornado con un marco (cenefa). La cenefa crea un magnífico contraste con el centro.

La superficie de esta alfombra Farahan tiene un aspecto jaspeado. Los cambios de tono y los matices claros y oscuros del hilo del pelo hacen brillar los colores y vuelven la alfombra poco sensible a la suciedad. Gracias a estos saltos de color, llamados abrash, la alfombra resulta más viva. El jaspeado surge porque la lana de esta alfombra Farahan se hiló a mano. Al teñirla, los colorantes naturales se absorben de forma desigual.

El fondo de esta alfombra Farahan es turquesa. El borde está compuesto por los colores beige y turquesa. En el centro rojo oscuro se combinan el beige y el marrón claro.

 

Material

La técnica con la que se elaboraron los materiales del pelo de esta alfombra Farahan tiene más de 200 años. La lana se tiñó con colores naturales y se hiló a mano. Teñir con tintes naturales o vegetales es más complicado, más caro y más lento que teñir con colorantes químicos. Para un rojo luminoso, por ejemplo, hace falta alrededor de un kilo de raíz de rubia molida por cada kilo de lana. Para un amarillo intenso, que no quede demasiado pálido, se necesitan incluso dos kilos de gualda como colorante por cada kilo de lana. También el hilado de la lana exige mucho tiempo y trabajo. Además, cada vez son menos las personas que dominan el hilado de la lana a mano.

Pero el esfuerzo merece la pena: al teñirse con tintes naturales, la lana de gran calidad conserva su contenido natural de grasa. La lana teñida con tintes naturales e hilada a mano da lugar a fascinantes motivos tornasolados. El encanto de la lana hilada a mano, con sus ligeras irregularidades y sus tonos naturales, se despliega como contraste en interiores modernos, pero también en estancias decoradas de forma más tradicional o al estilo rústico. Los hilos de trama y urdimbre de este Farahan son de algodón. Este material versátil es resistente al desgarro y elástico, por lo que resulta especialmente adecuado para un tejido base duradero.