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Kilim | 241 x 161 cm | Nr. Z-4665

Precio de oferta450,00 €
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Kilim jaspeado, terracota con rombos

Origen
Afganistán
Medidas 241 cm x 161 cm (= 3,8801 m²)
Fabricación tejida a mano
Material Trama (pelo): lana (hilada a mano, colores naturales)
Urdimbre: lana
Altura del pelo 4 mm
Año de fabricación 2026
Color Terracota, Blanco y negro
Edición pieza única

Origen

Colores luminosos y motivos geométricos sencillos: por eso se quiere a los kilims en todo el mundo. Los kilims (también kelim, qilim) se fabricaban tradicionalmente solo para el uso propio. Los nómadas y los campesinos usaban y siguen usando sus kilims como alfombras en el suelo, pero también como paredes de tienda o tapices, mantas, cojines o bolsas. Como los kilims eran compañeros constantes en el día a día, sus motivos —por ingenuos que parezcan— llevan siempre un mensaje personal y tienen un significado para los tejedores y sus familias.

En Europa se conocen y aprecian sobre todo los kilims de Turquía, la región del Cáucaso, Irán, Afganistán y el ámbito cultural turcomano. De hecho, en todos los países en los que se anudan alfombras también se tejen alfombras a mano.

motivo

La superficie de este kilim presenta un aspecto jaspeado. Los cambios de tono y los matices claroscuros del hilo del pelo hacen que los colores brillen y que la alfombra disimule bien la suciedad. Estas variaciones de color, llamadas abrash, dan a la alfombra un aire más vivo. El jaspeado surge porque la lana de este kilim se hiló a mano. Al teñirla, los tintes naturales se fijan de manera desigual.

En el motivo de este kilim destacan sobre todo los rombos. El rombo se apoya sobre uno de sus vértices y sus cuatro lados iguales pueden aparecer dentados, perfilados o rematados con ganchos en la alfombra oriental. El rombo es una de las formas básicas más antiguas de la alfombra oriental. En el mundo islámico tiene un significado simbólico: representa la inmortalidad del alma. Por eso se encuentra con mucha frecuencia como motivo de relleno.

El fondo de este kilim es terracota.

Material

Los kilims se tejen a mano y se componen únicamente de hilos de urdimbre y de trama, por lo que carecen de un pelo grueso y vertical. Los kilims muestran el mismo motivo por ambas caras, así que pueden usarse por los dos lados. El dibujo nace de los hilos de trama de colores que se entretejen en los de urdimbre. Para cada color nuevo hay que emplear un hilo nuevo en cada fila. Los extremos de los hilos se integran en el tejido.

Los hilos de trama de esta alfombra kilim son de lana de oveja hilada a mano y teñida con tintes vegetales. Antes de tejer la alfombra se esquilaron las ovejas y la lana se limpió, se cardó y por último se hiló. Tras el hilado, la lana de las alfombras kilim se tiñe con colores naturales en un proceso laborioso. Por este método tradicional, el pelo de las alfombras kilim resulta seco y ligeramente afelpado. Los hilos de urdimbre de este kilim son de lana.