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Keshan | 226 x 141 cm | Nr. Z-4623

Precio de oferta999,00 €
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Keshan

En esta alfombra en blanco crema y azul oscuro se dan la mano la artesanía y una elegancia atemporal. Con unos 250.000 nudos por m², la elaboración es de gran esmero, algo que se aprecia en el dibujo preciso y en los detalles finamente trabajados. Sus 226 × 141 cm la convierten en una alfombra de salón. Luce igual de bien en el dormitorio, bajo la cama. El color y la textura aportan a cualquier estancia una nota acogedora y exclusiva: una pieza única que perdura durante años.

Plazo de entrega 2 días
Origen Persia
Medidas 226 cm x 141 cm (= 3.19 m²)
Fabricación anudada a mano
Material Pelo: lana (hilada a mano, tintes naturales)
Trama y urdimbre: algodón
Nudos 250.000
Edición Pieza única

Origen

La ciudad de Keshan (también Kashan o Keschan), en el centro de Persia, se sitúa geográficamente entre las laderas de los montes Zagros y las zonas desérticas persas. Gracias a su clima y a las caravanas que atravesaban el país fue —al menos hasta que los safávidas trasladaron su sede de gobierno a Isfahán— una metrópoli floreciente, conocida sobre todo por su producción de tejidos y alfombras. Aún hoy la marcan la elegancia y el esplendor de aquella época. Las alfombras Keshan son piezas textiles de gran valor artístico, elaboradas según una tradición antigua. La producción en Keshan tenía lugar tradicionalmente en las casas de los propios anudadores. El pelo se anuda normalmente con una lana extremadamente suave, lo que lo hace especialmente denso y compacto .

Material

La técnica con la que se elaboraron los materiales del pelo de esta alfombra Keshan tiene más de 200 años. La lana se tiñó con colorantes naturales y se hiló a mano. Teñir con tintes naturales o vegetales es más complicado, más caro y más lento que teñir con colorantes químicos. Para un rojo luminoso, por ejemplo, hace falta alrededor de un kilo de raíz de rubia molida por cada kilo de lana. Y para un amarillo intenso, que no quede pálido, se necesitan incluso dos kilos de gualda por cada kilo de lana. Hilar la lana también exige mucho tiempo y trabajo. Además, cada vez son menos las personas que dominan el hilado a mano.

Pero el esfuerzo merece la pena: al teñirse con colores naturales, la lana de alta calidad conserva su contenido natural de grasa. La lana teñida con colores naturales e hilada a mano da lugar a motivos fascinantes y tornasolados. El encanto de la lana hilada a mano, con sus ligeras irregularidades y sus tonos naturales, despliega todo su contraste en interiores modernos, pero también en estancias de decoración más tradicional o de estilo rústico.

Los hilos de trama y urdimbre de este Keshan son de algodón. Este material versátil es resistente al desgarro y elástico, por lo que resulta especialmente adecuado para un tejido base duradero.